08.12.2014 00:00
¿Mi compañera?
Bien...
Te contestará mi sentir...
ese soplo de verdad que nunca me traiciona.
¡Mi compañera.!.. ¡Vida!
Mi compañera:
Aprender y enseñar, llorar y reír, abrazar y discutir, ser y saber.
Inseguridad y vergüenza disueltas en la confianza de poder decir no.
Fé en la fortaleza del corazón para superar cualquier discrepancia.
Certeza de que el miedo al amarillo no evitará más tarde el rojo.
Conciencia... sentir que lo más sencillo no es siempre lo mejor.
Sabiduría... porque la belleza no siempre está donde se ve.
...
Mi compañera:
Entender que nada puede igualar la dulzura de sentirnos juntos.
Delicadeza y manos entrelazadas.
Confusión maravillosa entre pasión efervescente y pureza.
Ver... sentir... comprender... sacrificarse... amar...
Querer y poder volar.
Un beso entre dos chiquillos.
...
Mi compañera:
Sentir de locos suicidas.
Recordar sin fin... porque ya no hay miedo.
Poner la Luna a los pies del otro, porque no hay barreras entre los dos.
Mirar... y sin decir nada, entender.
Sentirnos cerca, porque no hay distancias en un corazón que es sólo uno...
porque no hay dos lunas, sólo una, un corazón de dos.
...
Mi compañera:
Benditas lágrimas de atención continua... de apoyo inmenso.
Saberte ahí como tú me sabes aquí.
Sentirte bonita... hermosos destellos de luceros y corazón.
Mil besos entre las sombras y la música que nos envuelve.
Saber que la soga que nos atrapa refuerza de continuo nuestra libertad.
Y algo tan sencillo y tan grande... poder decirnos "te quiero".
...
Mi compañera:
¡Tantos detalles...! ¡Tantas cosas...!
¡Tantos sentimientos...!
Más de cincuenta años, pero dieciséis en nuestro corazón.
...
¿Y te preguntas si podremos entendernos?
Sí... porque sabemos olvidar un pasado gris.
Sí... porque ya comprendemos el color del vuelo.
Sí... porque el silencio ya no te invade.
Sí... porque he aprendido a ver en la oscuridad.
Sí... porque tus caricias ya no están prisioneras.
Sí... porque sé que nadie es mío en propiedad.
Y sí... porque nos amamos...
porque nuestro corazón, ahora docto, sigue siendo uno.
¡Vuela conmigo, Vida... compañera mía!
© J.B. Mena